El mundo va por la competitividad y el transporte boliviano busca el monopolio

> Bolivia lejos en productividad y competitividad de países de la región. América Latina tiene el desafío de alcanzar a las economías avanzadas en estas materias.
Mientras el mundo y la región avanzan en mecanismos para que las empresas y servicios sean más competitivos, así como productivos, en Bolivia permanece la lógica de mantener los monopolios como del transporte internacional y de carga en algunos sectores. Desde la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) señalan el camino a seguir para el desarrollo de las economías emergentes, a partir de sus regiones.
El pasado martes, la Fundación Jubileo realizó el diálogo sobre el ajuste económico, en la presentación el director Juan Carlos Núñez cuestionó la atención de la sociedad boliviana sobre problemas internos, sin mirar los cambios que se dan en el mundo y cómo ya planifican para enfrentar los retos económicos que se vienen.
El mundo busca fórmulas para mejorar la vida de sus habitantes y en especial, como la Cepal, promueve desarrollar el potencial de las regiones a partir del capital humano que poseen, en coordinación con el nivel central.
OCDE
La Jefa del Centro de Estudio de Desarrollo Local de la OCDE de Trento, Italia, Alessandra Proto, habló de la productividad y la transformación de los territorios, además detalló con ejemplos como regiones italianas avanzaron en este proceso, mientras que Latinoamérica sigue lejos en esta materia de los países avanzados, en el Segundo Encuentro de la Red de Gobiernos Subnacionales para el Desarrollo Productivo (Redepro), que se realiza en Santa Cruz, Chile.
La baja productividad de Latinoamérica, impide avanzar en competitividad. Bolivia no es la excepción, así lo muestra el sector del transporte que se resiste a competir con el ferrocarril, pero también con otros actores de su mismo rubro.
Días atrás, dirigentes del autotransporte rechazaron la reactivación del ferrocarril Arica-La Paz, acordada entre el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y de Chile, José Antonio Kast, en su visita realizada el fin de semana.
La Cámara Departamental de Comercio pidió la semana pasada la reactivación del ferrocarril Arica-La Paz para aumentar la competitividad de la economía regional, así como la productividad de las empresas.
Mientras desde Santa Cruz, la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) denunció el manejo indiscriminado y “abusivo” de tres empresas y cooperativas de transporte que dominan el transporte de urea de la planta de Bulo Bulo, de forma monopólica, avaladas en acuerdos que tuvieron con autoridades de anteriores gobiernos.
Pero no sólo se refleja en esos dos hechos, sino en todos los servicios de transporte público, que mantienen el monopolio de rutas y evitan la competencia de otros operadores, con el argumento que les fueron otorgados por autoridades municipales.
A principios de los 2000, los gobiernos de turno trataron de implementar los conceptos de productividad y competitividad, pero la idea no tomó cuerpo ni espacios.
Productividad
Proto, en su presentación, explicó que las economías territoriales deben generar valor, en bienes para su producción, pero en algunas economías la productividad es un concepto distante de la realidad, que tiene consecuencias concretas para personas y para quienes gobiernan las regiones de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).
Asiismo, señaló que la diferencia de productividad entre países es una realidad y las naciones de América Latina tiene una gran diferencia en esta materia de naciones de la OCDE.
Recordó que México, Chile, Costa Rica y Colombia, son miembros de la OCDE, a pesar de que la región de América Latina creció en productividad, es insuficiente para cerrar la brecha con las economías avanzadas.
Esa baja productividad se puede evidenciar mediante la estructura del empleo, cuando se observa que las actividades de tecnología alta y media presentan proporción de trabajo menor a la de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
Esa situación afecta a más de la mitad de la población de América Latina. “Las brechas entre los países es profunda”, aseguró la experta de la OCDE.
Bolivia
Bolivia enfrenta los más bajos niveles de productividad y la competitividad de Sudamérica, según informes de la Comisión Económica para América Latina. El rendimiento laboral en el país se encuentra rezagado respecto a economías vecinas ante la falta de adopción tecnológica.
También está el tema de la informalidad, ya que más del 85% de la fuerza laboral opera en esta situación, lo que frena la escalabilidad y modernización de las empresas.
A eso hay sumar el bajo índice de innovación. El Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial muestra al país con un rezago considerable en inversión en Investigación y Desarrollo (I+D).
La situación del país obedece a insuficientes recursos destinados a la innovación y digitalización industrial; asimetrías entre la capacitación técnica del capital humano y las verdaderas necesidades de las empresas formales; y los marcos regulatorios poco eficientes y barreras que dificultan la formalización y el crecimiento de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPYMEs).
Especialización de la
región
La experta precisó que el desarrollo de las economías, dependen de la especialización de cada región, así como constatar qué trabajadores necesitan apoyo frente a los desafíos y condiciones de hoy para un futuro mejor.
“Las oportunidades deben ser donde vive la gente”, dijo a tiempo de indicar que la estadística muestra que la movilidad existe, en especial, de jóvenes más cualificados, pero también muchas personas siguen viviendo en su comunidad, incluso en crisis económica.
Por ejemplo, Europa gestiona atraer personas a las regiones, resaltó y señaló que los territorios se van transformando por caminos diferentes.
“No hay una única receta”, apuntó a tiempo de explicar que la brecha de productividad puede analizarse a partir de la composición sectorial, al preguntarse cuánto del empleo se concentra en actividades de menor productividad y diferenciar entre empresas de tecnología, de gestión y de acceso a capital.
Fue claro al indicar que la diversificación productiva transforma el mercado laboral y sube la productividad, mejorando la economía de las regiones.
El mercado laboral en expansión tiene que ver con las competencias, la movilidad laboral y los incentivos; sin embargo, los trabajadores tienen que tener acceso al transporte y vivienda. (El Diario)
