¿Qué necesita Bolivia para alcanzar el ritmo de crecimiento de la región?


A diferencia de diversas economías de la región y del mundo que lograron elevar sus niveles de desarrollo en el último siglo, Bolivia se alejó progresivamente del promedio de crecimiento global.

A diferencia de diversas economías de la región y del mundo que lograron elevar sus niveles de desarrollo en el último siglo, Bolivia se alejó progresivamente del promedio de crecimiento global.

De acuerdo con el economista Carlos Aranda, la eliminación de las subvenciones y la corrección de distorsiones en los precios constituyen un paso inicial necesario, pero resultan “insuficientes” si no se implementan reformas estructurales de fondo.

Para generar un entorno favorable a la inversión y la prosperidad, el especialista subrayó la necesidad de garantizar una estabilidad macroeconómica, de precios y cambiaria que prevenga la especulación financiera. Asimismo, destacó que el país requiere un marco de seguridad jurídica, independencia judicial y certidumbre normativa para que el sector empresarial pueda proyectar inversiones a largo plazo.

Entre las reformas prioritarias, Aranda identificó la urgencia de modernizar una normativa laboral altamente restrictiva que desincentiva la contratación formal y limita la productividad del aparato productivo.

A esto se suma la necesidad de aplicar una desregulación y simplificación de trámites burocráticos que facilite la creación formal de empresas, reduciendo los elevados índices de informalidad.

El economista resaltó que Bolivia posee la oportunidad de acelerar su crecimiento mediante un proceso de convergencia económica, adoptando tecnología e innovación ya disponibles a nivel internacional para incrementar la productividad en sectores como el agrícola.

Además, planteó la adopción de reglas fiscales estrictas que fijen metas claras de déficit y pongan fin a la discrecionalidad en la elaboración del presupuesto estatal.

Pese a la claridad de estas exigencias técnicas, la viabilidad de aplicar estas transformaciones tropieza con barreras políticas, entre las que destacan la falta de un horizonte estratégico de largo plazo y la resistencia de influyentes grupos de presión mineros, sindicales y gremiales.

Según Aranda, la carencia de una agenda estatal que trascienda la coyuntura mantendrá a la economía enfocada en la mera gestión de la crisis antes que en un verdadero milagro económico. (Correo del Sur)