Gasolina: Gobierno pactó quitar el subsidio en 2027


 El Gobierno deberá reducir el déficit y retirar subsidios a los combustibles. El préstamo de $us 1.900 millones tendrá 12 desembolsos sujetos a evaluaciones

La gasolina llegará a enero de 2027 con una decisión pendiente de ejecución: su precio deberá cubrir los costos de abastecimiento. El compromiso está escrito en el acuerdo entre Bolivia y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que prevé retirar del próximo presupuesto los subsidios a los combustibles y acompañar el ajuste con ayudas a los hogares vulnerables.

Es una de las medidas centrales del programa de unos $us 1.900 millones. El crédito respaldará las necesidades del Estado y las reservas, mientras el Gobierno reduce el déficit y cambia las reglas cambiarias y financieras.

En 119 páginas el informe reconoce correcciones del Gobierno, pero describe una crisis todavía abierta. La caída de la producción de gas, los déficits financiados por el Banco Central y un tipo de cambio fijo sobrevaluado, debilitaron la disponibilidad de dólares y las cuentas públicas.

El Fondo advierte que las reservas utilizables siguen bajas.
La aprobación del 2 de octubre habilitó el primer desembolso. Los otros once dependerán de revisiones del cumplimiento.

El acuerdo prevé apoyo presupuestario para los primeros seis ingresos y respaldo a las reservas para los restantes. Esta modalidad difiere del destino exclusivo a reservas anunciado para el primer ingreso.

La gasolina entrará al ajuste

El memorando firmado por las autoridades establece que el presupuesto de 2027 no incluirá partidas para subsidios a los combustibles, ni del Tesoro ni de las empresas estatales. El compromiso del Gobierno boliviano precisa que la subvención a la gasolina permanecerá hasta el cierre de este año.


Desde enero, una fórmula vinculará los precios con los costos, las cotizaciones internacionales y el tipo de cambio. El informe no fija el precio del litro ni cuánto subirá. Tampoco fija un precio o calendario específico para el GLP que sigue siendo subvencionado.

El diésel ya adelantó ese camino. El equipo técnico señala que su precio subió 83% el 19 de septiembre y estima un alivio sobre el gasto de 2026 equivalente al 0,7% del PIB. El cambio adelantó el calendario acordado.

El retiro de subsidios deberá tener una contrapartida social. El escenario contempla asistencia extraordinaria adicional equivalente al 1% del PIB en 2027 respecto de 2025. El FMI advierte que las ayudas dejan fuera a parte de la población vulnerable y alcanzan a hogares que no son pobres. Un registro social unificado buscará corregir esa distribución.


La cuenta exige más cambios

El presupuesto deberá limitar el déficit del sector público no financiero a Bs 36.800 millones en 2027. El escenario del Fondo proyecta un déficit global de 6,7% del PIB, frente al 9,2% previsto para este año. Exigirá revisar salarios, obras y empresas públicas.

El Gobierno limitará contrataciones y prevé que la masa salarial crezca menos que el valor de la economía. También revisará compras y proyectos no prioritarios, reducirá transferencias a empresas estatales y reestructurará las que no sean viables. Ahorrar no podrá consistir en dejar facturas impagas: el programa vigilará las obligaciones pendientes. También deberán aumentar los ingresos.

El FMI calcula que los beneficios tributarios recientes costarán ingresos equivalentes al 0,9% del PIB anual desde 2027. Hasta marzo, las autoridades deberán preparar una estrategia para aumentar recursos y sostener los gastos que deben proteger.


El dólar seguirá al mercado y el BCB deberá controlar la liquidez para contener la inflación. En el crédito bancario, el Gobierno asumió el compromiso de eliminar hasta junio de 2027 los topes legales a las tasas y las cuotas obligatorias de préstamos.

La recuperación tardará. El Fondo prevé que el PIB caiga 3% en 2026 y 1,5% en 2027, antes de crecer apenas 0,5% en 2028. El ajuste pesará sobre la actividad a corto plazo. Petróleo caro, conflictos y demoras del financiamiento pueden complicar la ejecución. Las revisiones medirán si las cuentas mejoran y la asistencia llega a quienes soportarán esos costos. (El Deber)