18 áreas protegidas y 20 territorios indígenas de la Amazonía boliviana se beneficiarán con una inve

BIODIVERSIDAD. La iniciativa se ejecutará durante siete años en más de 25 municipios de La Paz, Beni, Pando y Santa Cruz. Prevé una inversión y cofinanciamiento de USD 150,6 millones para conservar bosques, restaurar áreas degradadas y promover sistemas productivos sostenibles.
Dieciocho áreas protegidas y 20 territorios indígenas de la Amazonía boliviana serán parte de un proyecto orientado a conservar los bosques, restaurar paisajes degradados y fortalecer alternativas productivas compatibles con la protección de la biodiversidad.
La iniciativa, denominada “Salvaguardando los Sistemas de Vida de la Selva Amazónica de Bolivia”, se desarrollará durante siete años en más de 25 municipios de La Paz, Beni, Pando y Santa Cruz.
El proyecto contempla una inversión y aportes de cofinanciamiento por aproximadamente 150,6 millones de dólares. De ese monto, 18,78 millones corresponden al Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés), mientras que 131,83 millones provendrán de instituciones públicas, cooperación internacional, organizaciones de la sociedad civil y otros socios estratégicos.
Áreas de trabajo
Entre sus principales líneas de trabajo se encuentran el fortalecimiento de la gestión de áreas protegidas y territorios indígenas, la restauración de paisajes afectados, el impulso a sistemas productivos sostenibles y cadenas de valor amazónicas, y la incorporación de incentivos financieros y mecanismos de monitoreo.
También se prevén acciones para promover una producción agrícola con mayor capacidad de adaptación al cambio climático, fortalecer la gobernanza territorial con la participación de líderes locales e intercambiar experiencias de conservación en el ámbito regional.
El programa es impulsado por el Ministerio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Política de Estado
Durante la presentación, el ministro Óscar Mario Justiniano sostuvo que la conservación de la Amazonía debe asumirse como una política de Estado y mantenerse más allá de los cambios de gobierno. Señaló, además, la necesidad de mejorar el control del uso del suelo y enfrentar las presiones que impulsan la deforestación.
“La Amazonía necesita una mirada con lupa para hacer respetar el uso de suelo y frenar los intereses que buscan deforestar. Nuestro compromiso es garantizar que la asistencia técnica llegue directamente a las bases, protegiendo las áreas naturales y dando a los pueblos indígenas la autonomía y las condiciones para salir adelante”, afirmó.
El viceministro de Medio Ambiente, Cambio Climático, Desarrollo Forestal y Biodiversidad, Jorge Ernesto Ávila, explicó que el proyecto se articula con el Plan de Desarrollo Económico, Social y Ambiental (PDESA) “Bolivia Verde y Sostenible”.
Desde la perspectiva de las organizaciones indígenas, el asesor de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), Ygor Miranda, remarcó que proteger la Amazonía también implica garantizar los derechos y la participación de los pueblos que la habitan y conservan desde hace generaciones.
Miranda valoró que la iniciativa incorpore a las organizaciones indígenas como socias estratégicas y promueva una mayor participación de las mujeres en su ejecución. Este involucramiento será determinante para que las acciones respondan a las necesidades de los territorios y produzcan resultados sostenibles más allá de los siete años previstos.
(Portal Verde)
