Pocos prestatarios renegociaron créditos con entidades financieras

Los conflictos sociales que enfrentó el país en seis años obligaron a las autoridades nacional a tomar medidas para aliviar parcialmente a los principales afectados por las medidas de presión.
Según el secretario Ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados (Asoban), Nelson Villalobos, en total hubo siete reprogramaciones de créditos los que se aprobaron en este tiempo, es decir casi uno por año.
Sin embargo, hubo poca cantidad de interesados en acogerse a este mecanismo ante las entidades financieras, mientras en el sector de las microfinanzas es donde se observa una mayor cantidad de solicitudes hasta llegar, en algunos casos, al 30% del total de los prestatarios.
De acuerdo con los datos que presentó Asoban, hasta abril, hubo 1.574.942, que representa un aumento de 16.436 en los primeros cuatro meses del año, “lo que muestra una recuperación gradual en el acceso al crédito, aunque con un dinamismo más acotado”.
Villalobos informó que con el reciente decreto de reprogramación el sistema financiero procesó alrededor de 46 mil operaciones con aquellos prestatarios que enfrentaron dificultades durante los conflictos sociales que vivió principalmente el departamento de La Paz.
Esto representa un monto de 3.200 millones de bolivianos, “esa es la suma que los bancos han atendido a los distintos prestatarios para coadyuvar en resolver los problemas que han enfrentado producto de la crisis social, paros, bloqueos, que hemos enfrentado en estos meses”, sostuvo Villalobos. Con estos datos se concluye que apenas el 3% de los prestatarios en las entidades financieras grandes solicitaron una reprogramación de créditos.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Entidades Financieras Especializadas en Microfinanzas (Asofin), Alejandro Bustillos, informó que aún no recibió un informe respecto a la cantidad de solicitudes para reprogramar los créditos, sin embargo, en años anteriores, el nivel estuvo entre el 25 y 30% del total.
“Hemos tenido un porcentaje cercano al 25 o 30% de la cartera reprogramada en promedio, hay algunas entidades que han tenido un poco más otras que han tenido menos”, dijo.
Junto a la Asociación de Instituciones Financieras de Desarrollo (Finrural) acogen a casi el 65% de los clientes del sistema financiero. Explicó que las microfinanzas tienen distintas instancias de reprogramación y al momento estas entidades todavía evalúan las solicitudes.
Sin embargo, destacó que todas las entidades se encuentran abiertas para atender las solicitudes con atención personalizada para encontrar soluciones que permitan reactivar los negocios de las unidades productivas que fueron afectadas por los conflictos sociales. Mientras esto ocurre en el sistema financiero, en las entidades de segundo nivel se informa que también recibieron solicitudes de refinanciamiento y reprogramación.
El Banco de Desarrollo Productivo (BDP) informó que desde la promulgación del Decreto 5630 registraron 966 pedidos. Estas solicitudes provienen principalmente de los sectores de la manufactura con el 43,4%, del sector agropecuario con el 38,1% y, en menor medida, están los rubros del transporte, hotelería, gastronomía y comercio.
Cada solicitud es evaluada de manera individual. Se toma en cuenta la situación económica y la capacidad de pago de cada prestatario, por lo que en el caso de los afiliados a Asoban apenas fueron descartadas 240 solicitudes.
Según el decreto, el acceso a estas medidas debe ser solicitado expresamente por el cliente a la entidad financiera. Tras la evaluación se les otorga opciones como la reprogramación de las condiciones de pago, el refinanciamiento de la deuda, períodos de prórroga, períodos de gracia, durante los que no se realizan pagos de capital, intereses, seguros ni otros cargos.
La normativa contempla también que los prestatarios no verán incrementadas sus tasas de interés, ni será afectada su calificación crediticia por acogerse a estos mecanismos. (Los Tiempos)
