Aplicarán medidas gradualmente y descartan ir al Fondo Monetario

El Gobierno aplicará las medidas para reactivar la economía y cambiar el modelo de manera gradual, descarta ajustes y acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI), pues no requiere recetas, sino políticas económicas, de acuerdo con el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza.
La autoridad, en conferencia de prensa, explicó los alcances del Presupuesto General del Estado (PGE) 2026 reformulado, con una aproximación a la realidad y en la misma respondió a preguntas de los periodistas sobre diferentes aspectos de la economía.
A la pregunta de porqué no acude el Gobierno al Fondo Monetario Internacional, Espinoza recordó primero que la generación de los 80 se quedaron sin ahorros, debido al costo social de un ajuste a lo bruto, que implicó las medidas asumidas en este período.
Con esa experiencia decidieron no caer en ese tipo de ajuste, además dijo que la situación de los 80 es muy diferente a la que se tiene hoy en día y, por lo tanto, no amerita tomar ese tipo de decisiones.
Ya economistas, como Fernando Romero y Ricardo Hausman, plantearon que Bolivia debe acudir al FMI para estabilizar el dólar y la economía nacional.
Sin embargo, Espinoza sostiene que, en la actualidad, la gente no está preocupada en la inflación a pesar de que los precios subieron ligeramente, pero se espera que bajen.
Aseguró que su equipo económico trabaja para que funcionen y siga en marcha las medidas aplicadas, al mismo tiempo que van transformando la economía.
Paralelamente, ya están en su etapa final las leyes de inversiones, hidrocarburos, energías limpias y un gran avance en el área de minería, que permitirán atraer inversiones al país.
Acelerado
Con respecto a la opinión de economistas y empresarios que piden celeridad al gobierno de Rodrigo Paz en la implementación de leyes para reactivar la economía, la autoridad recordó que en la década de los 80, en la presidencia de Víctor Paz Estenssoro, a pesar del ajuste económico, no se aprobaron leyes y las mismas llegaron recién en los 90.
En el caso del Fondo, no van, en las reuniones de verano de la pasada semana propusieron a los asistentes no recetas, pero sí un marco de políticas.
Dijo que no caerán en la lógica de los analistas, que plantean reducir el déficit fiscal a cero con recorte a lo bruto y que se arregle el que pueda.
Aclaró que el problema que tiene la economía boliviana no pasa por un tema de demora o ir al Fondo, para solucionarlo, sino que el Gobierno prepara el camino para que Bolivia tenga respuestas, no que la receta diga.
Apuntó que las condiciones de Bolivia son distintas a los que cualquier país, por ello no es bueno copiar recetas; por lo tanto, van a construir su propia manera de hacer economía.
Estabilizar variables
Espinoza Yáñez aseguró ayer que en poco más de 120 días de gestión, el Gobierno logró estabilizar variables críticas de la economía boliviana tras recibir un escenario marcado por alta inflación, escasez de combustibles, distorsión cambiaria, caída de reservas y un elevado déficit fiscal.
La autoridad afirmó que el país heredó una situación económica “absolutamente dramática”. Remarcó que las medidas asumidas por el Ejecutivo permitieron iniciar un proceso de estabilización sin trasladar el costo del ajuste a la población.
“Nosotros hemos trabajado con una premisa muy simple: nadie se puede quedar atrás. El ajuste no puede recaer sobre la gente y no vamos a repetir recetas del pasado que castigaban a los más vulnerables”, aseveró.
Reservas críticas y pago histórico de deuda
Espinoza informó que el Gobierno recibió reservas internacionales líquidas inferiores a 50 millones de dólares, en medio de uno de los momentos más complejos para la economía nacional.
En marzo de este año, Bolivia debía cumplir obligaciones externas por más de 530 millones de dólares, incluyendo el pago de bonos soberanos y deuda externa.
Ante ese escenario, el Gobierno cumplió sus obligaciones internacionales y logró preservar la estabilidad financiera.
“Hemos pasado marzo, estamos terminando abril y Bolivia sigue siendo una economía solvente que paga sus deudas”, expresó.
Asimismo, explicó que la estrategia de manejo de pasivos permitió ahorrar cerca de 160 millones de dólares y mejorar la percepción internacional sobre la economía boliviana.
Como resultado, el riesgo país se redujo de forma sostenida, situándose por debajo de los 500 puntos básicos.
Bolivia vuelve a generar dólares
El ministro destacó que el país registró un superávit comercial superior a 800 millones de dólares, impulsado por el crecimiento de exportaciones y la recuperación de la actividad privada.
Enfatizó que las importaciones apenas cayeron un 3%, desmintiendo versiones que atribuían el superávit a una supuesta paralización económica.
“Hoy el sector privado volvió a trabajar y esas divisas están alimentando nuevamente al sistema financiero”, afirmó.
Superávit fiscal y menor inflación
Espinoza detalló que el país registró un superávit fiscal superior a Bs 2.100 millones en el primer trimestre de 2026, resultado que calificó como histórico.
Indicó que la inflación bajó de niveles cercanos al 20% heredados en 2025 a un rango actual de entre 14% y 15%.
También destacó que los depósitos en el sistema financiero crecieron en más de 3.700 millones de bolivianos, reflejando una recuperación de la capacidad de ahorro. (El Diario)
