Bolivia alcanza cifra récord en producción de cemento


Bolivia marcó un hito en la industria del cemento en 2025 al alcanzar su mayor producción histórica. Sin embargo, las 4.099.566 toneladas obtenidas el año pasado apenas superaron el nivel de 2019, hasta cuando se tenía un crecimiento sostenido que se interrumpió por la pandemia del covid-19.

El año pasado, la producción de cemento superó en 40.445 toneladas la meta de 2024 (4.059.121), según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

El gerente general del Instituto Boliviano del Cemento y el Hormigón (IBCH), Marcelo Alfaro, afirmó que para entender la dimensión real del crecimiento de la producción de cemento es necesario considerar el contexto global.

“Hay que tomar en cuenta que hemos tenido un bajón fortísimo desde el covid-19 (año 2020), o sea, estábamos muy cerca de los 4 millones ya en el 2019. Eran 3,9 millones, casi 4 millones (de toneladas producidas) y el año pasado sí se llegó a los 4 millones, pero prácticamente estamos apenas superando el nivel del 2019; en suma, no podemos hablar de que estamos una maravilla”, reflexionó.

Las cifras coinciden con el análisis de Alfaro, pues “antes de 2019 hubo un crecimiento más o menos sostenido y en 2019 se llega a estos 3.900.000 y después se cae”, remarcó.

De las 3.900.000 toneladas, la producción se desplomó a 3.206.834 toneladas en 2020 para después tener una recuperación lenta.

“Sí, ha sido un bajón enorme y después apenas se ha empezado a recuperar, muy de a poquito, por eso ahora prácticamente estamos recuperando los niveles del 2019, es decir, estamos como que atrasados cinco años, seis años”, resumió Alfaro.

Según las estimaciones del Gerente General del IBCH, de no haberse registrado ese bajón por la pandemia actualmente el país estaría produciendo 5 millones de toneladas de cemento.

“Pero ese golpe ha sido muy fuerte por el tema del covid y todas las cosas que vinieron después como la crisis económica; entonces, apenas las cifras están en recuperación, estamos terminando la recuperación de la industria cementera, por lo que es difícil hablar de crecimiento”, subrayó.

Alfaro espera que con el nuevo Gobierno empiecen a salir proyectos de pavimento rígido, que ayudan mucho a la industria del cemento considerando que “ha habido pocas obras en los últimos años”.

DEMANDA VS. PRODUCCIÓN

Por otro lado, el Gerente General del IBCH explicó que normalmente las fábricas van ofreciendo el producto en función de la demanda. “No hay una demanda insatisfecha y tampoco está menos; o sea, las ventas reflejan la demanda. En el caso del cemento, siempre fue así”, aseveró este ingeniero civil que posee una sólida formación académica y una amplia experiencia en el campo de la ingeniería estructural.

CAPACIDAD INSTALADA

Actualmente, el país puede alcanzar una producción de hasta 10.908.000 toneladas de cemento por año, tomando en cuenta las cinco empresas que están a cargo de ocho plantas.

Dos de ellas tienen capitales extranjeros: Soboce e Itacamba. La primera controla las plantas de Viacha (La Paz), El Puente (Tarija) y Warnes (Santa Cruz), en tanto que la segunda posee una planta en Yacuses (Santa Cruz).

En Cochabamba opera la Cooperativa Boliviana de Cemento (Coboce), cuya planta está emplazada en la localidad de Irp Irpa.

La Fábrica Nacional de Cemento S.A. (Fancesa), cuyos propietarios son tres instituciones públicas (Alcaldía de Sucre, Gobernación de Chuquisaca y Universidad San Francisco Xavier), tiene una capacidad instalada que la convierte en la segunda más grande del país.

Finalmente están las plantas estatales de Ecebol en Oruro (en funcionamiento) y Potosí (sin funcionamiento).

Por lo tanto, la capacidad instalada de la industria cementera del país supera en 6.880.434 toneladas la demanda anual actual.

Alfaro aclaró que esta capacidad instalada es nominal, pues ninguna fábrica tiene todos sus hornos funcionando y se limitan a manejar los volúmenes necesarios.

“Hay una capacidad instalada, pero no es que las fábricas trabajan al 100%. Trabajan para cumplir con la demanda. Fancesa misma, tiene hornos que no están funcionando, entonces funciona uno y con eso alcanza para cubrir la demanda que ellos han podido captar porque hay competencia fuerte”, manifestó.

Ahora, si la demanda de cemento se incrementa, la industria puede tranquilamente aumentar la producción.

COMPETENCIA

La demanda de cemento en el país se encuentra en 4 millones de toneladas y la capacidad instalada ronda los 11 millones de toneladas, lo que genera una fuerte competencia entre las empresas cementeras en Bolivia.

EL PAVIMENTO

Marcelo Alfaro

Gerente General IBCH

Espero que este año se tome en cuenta que el pavimento rígido es un insumo nacional y que el asfalto es importado. Entonces, mientras todas las entidades comprendan esta realidad las cosas van a ir mejorando. Hay muchos lugares, incluso carreteras nacionales, que persisten con asfalto y ahorita con la guerra en Irán y todo eso, es algo muy volátil, cualquier rato los precios del asfalto se duplican. Entonces, confío en que las cosas van a ir mejorando de a poco y vamos a cerrar el año con un poquito más de crecimiento y ojalá a partir del 2027 tengamos una recuperación plena de la industria”.

Con el segundo mayor consumo per cápita en Sudamérica

El consumo per cápita de cemento en Bolivia de 330 kilogramos anuales es el segundo más alto de Sudamérica, mientras que en producción el país ocupa el sexto puesto.

Según el último informe estadístico elaborado por la Federación Interamericana del Cemento (Ficem), en la región, Perú (350 kg/hab) es el país con el mayor nivel de consumo per cápita, seguido por Bolivia (330) y Brasil (306).

El mayor productor de cemento es Brasil, seguido por Colombia, Perú y Argentina, entre los principales.

Bolivia ocupa el sexto lugar por delante de Chile, Paraguay, Venezuela y Uruguay.

Brasil también lidera el ranking en consumo de cemento, después aparecen Colombia, Perú y Argentina, respectivamente. Bolivia también se sitúa sexto en consumo, superando a Venezuela, Paraguay y Uruguay. (Correo del Sur)